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martes, 12 de febrero de 2013

SALUD SEXUAL, ciencia y bioética

El próximo mes se cumple el tercer año de haberse presentado la  ley de reforma del aborto, por la cual se establece la semana 22 del embrión fecundado como edad límite legal para poder proceder al mismo, más allá del cual sólo se podrá llevar a efecto si hay anomalías fetales. Sin embargo, la ley es mucho más amplia, también es la ley de la salud sexual y reproductiva.

Precisamente en estos días se está revisando nuevamente el balance riesgo-beneficio del Diane (ciproterona+etinilestradiol) como consecuencia de su retirada en el mercado en Francia al observar su extensión en uso a situaciones no aconsejables, debido a sus efectos secundarios bien descritos y documentados, el tromboemobolismo venoso, por lo que cabría preguntarse,

¿Hasta qué punto cumplimos con el principio cautela?

Entran en juego otros aspectos relativos al autocuidado de la salud y la protección de la autonomía personal, de especial significado para las mujeres para las cuales el embarazo y la maternidad afectan significativamente a sus vidas, pero también a las de un tercero y para la sociedad en general. El debate por ello está más que servido desde el punto de vista bioético que en cualquier caso siempre debe ir de la mano de los avances científicos. Por ello, el nuevo comité de bioética tiene un delicado trabajo por delante.
Es evidente que esta autonomía sexual, favorecida por los avances científicos, ha contribuido al envejecimiento poblacional que tenemos hoy en día. A la esterilidad manifiesta que se está observando en los espermatozoides de los varones se añade el estado inadecuado de los ovocitos de la mujer madura, lo que conlleva que el método más eficaz para satisfacer el deseo legítimo de procreación esté siendo el de la implantación de embriones fecundados donde el material genético puede no provenir de ninguno de los progenitores, por lo que de forma torticera se suele hablar de “procreación a la carta”. Muy al contrario la donación de embriones se debe de entender como un acto de generosidad. Y es que la ciencia , a veces nos parece que va muy deprisa, o no sabían que por lo visto existen espermatozoides kamikaces. La utilidad de los semen para su donación se valora en función a la motilidad de los espermatozoides, cual si de corredores se tratase. Existen algunos que no paran de perseguir su cola, los kamikaces, aquellos que se postula que vigilan que no entre ningún espermatozoide a un ovulo ya fecundado.



domingo, 14 de octubre de 2012

OBESIDAD y HAMBRE, paradojas de la globalización

La obesidad es mucho más que un problema estético, en torno a ella se encuentran las principales patologías que nos están afectando (diabetes, hipertensión, síndrome metabólico etc.) y se le considera la gran epidemia del siglo XXI. Si bien es cierto que son muchas las empresas de alimentación que se han sensibilizado con el tema, sería irrisorio pensar que la industria va a actuar seriamente en contra de sus propios intereses.

Es la administración la que tiene que sensibilizarse con el tema y llevar la iniciativa, no sólo con el control higiénico o microbiológico de los alimentos, sino con aquellos otros aspectos del mismo que lo vinculen con la obesidad. La ciudad de Nueva York es un referente en este sentido y va por el camino de reglamentar el consumo de la comida basura de igual forma que lo ha hecho con el tabaco porque tiene ya la experiencia de que una reducción de un 35% del consumo le ha permitido aumentos en 2,5 años de la expectativa de vida con respecto al resto de la población americana. La globalización nos obliga a importar también esa experiencia para poder aprender en cabeza ajena y poder valor lo nuestro, la dieta mediterránea.

Ha sido la agresiva publicidad de la industria alimentaria la que en mayor medida ha provocado el aumento entre 200 y 600 calorías al día a través  del mayor tamaño de las porciones sobre todo de los refrescos, y es que combatir iconos tan asentados como los de Coca Cola o McDonald´s no es tarea nada fácil.

Aunque en la obesidad entran en juego muchos factores el principal es el balance positivo entre las calorías ingeridas y las gastadas. Recientemente se ha publicado un nuevo consenso sobre el balance energético y sus implicaciones en la obesidad ya que estas relaciones no están nada claras. Conceptos como la saciedad o el tipo de ejercicio físico, conocer porqué determinados regímenes dietéticos funcionan con unas personas y no con otras y sus relaciones con posibles metabolismos lentos, están aún pendientes de estudio.

Todos los expertos coinciden en que la problemática de la obesidad hay que estudiarla de forma integral pero dejando bien claro que hay aspectos evidentes a controlar y el principal de ellos es el de la alimentación.

Aunque la crisis puede estar invirtiendo esta realidad, no deja de ser la nuestra, una realidad que contrasta con el lema que todo 16 octubre intenta concienciar el Día Mundial de la Alimentación, el del hambre que se pasa en el mundo.



miércoles, 29 de agosto de 2012

CINCO AL DIA, la cantidad lo cambia todo

Si en la variedad esta el gusto, en la cantidad y el gasto está la clave. En nutrición no existen verdades absolutas, pero se consiguen más resultados resaltando lo bueno que satanizando lo malo. En relación con el alcohol nunca transmitirá lo mismo el toxicólogo que el nutricionista porque su entorno es diferente. El alcohol junto con el tabaco son dos de los aspectos que más negativamente afectan a la salud, pero existen multitud de estudios que nos indican que el consumo mediterráneo del alcohol es una buena forma de de contrarrestar la bebida extrema porque son actitudes ante la misma lo que se está combatiendo.

Fue Paracelso, uno de los padres de la medicina del Renacimiento, quien introdujo el concepto de las dosis y nos hizo ver que sustancias como el arsénico, en unas cantidades suponen un veneno mientras que en otras nos curan. Es el mismo principio que tiene la homeopatía donde lo similar, en lugar de enfermar, a concentraciones tan bajas que contradicen el concepto de la materia, llegan a curar.

El trasladar las conclusiones desde el laboratorio a la cocina con el fin de hacerlo práctico nos obliga a hablar en términos de porciones o raciones en lugar de gramos, lo cual es hoy en día muy interpretativo, sólo tenemos que comprobar como ha variado el tamaño de los envases de Coca-Cola o de cotufas. A medida pasan los años este concepto de porción o ración no ha hecho sino aumentar de tamaño lo que conlleva disminución de variedad y por tanto déficit de nutrientes que se compensan nuevamente con cantidad. Dar luz al los conceptos de Ingestas Dietéticas de Referencia (IDR) y al entendimiento de las pirámides nutricionales son claves para conseguir un buen aporte nutricional.

Fue, sobre todo, a partir de la 2ª guerra mundial cuando la escasez de alimentos obligó a establecer unas orientaciones mínimas de nutrición a las que se les llamó “Normas de una Buena Alimentación”, pero fue en 1997 cuando se establecieron los requerimientos nutricionales tal y como los conocemos en la actualidad, las RDAs americanas (Recomendaded Dietary Allowance) que hacen referencia a la ingesta promedio de nutrientes necesarios para satisfacer los del 97-98% de la población sana de un grupo. Dada las características peculiares de la alimentación, cada país o grupo de países mantiene sus propias recomendaciones y la EFSA en el año 2010 estableció las DRVs europeas (Dietary Reference Values) mientras la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD), que trata de conjuntar los esfuerzos en alimentación, ha revisado en el 2010 las IDRs para la población Española en base a la experiencia acumulada en otros países.

Teniendo muy presente los avances que ha habido en las dietas personalizadas, con las variaciones individuales, las condiciones fisiológicas, la herencia genética etc, se debe tener en cuenta que las IDRs son valores colectivos y ni son cantidades mínimas, ni niveles óptimos, sino valores seguros para la mayor parte de la población que permite alimentarse sin requerir la utilización de suplementos. Estas referencias dietéticas son las que luego sirven para orientar a la población sobre nutrición mediante el diseño de programas educativos, planificación de dietas, elaboración de etiquetados o el establecimiento de las guías alimentarias (pirámides nutricionales, ruedas, platos y similares).

Uno de los programas educativos que más realce ha tenido es el que intenta promocionar el consumo de las frutas y hortalizas frescas reforzando la dieta de referencia, la mediterranea, con al menos 5 piezas al día, una iniciativa en la que están implicados más de 40 países y por la cual muchos están pidiendo la revisión de la pirámide nutricional para que la base de la misma la ocupen las frutas y hortalizas frescas en lugar de los cereales.



martes, 14 de agosto de 2012

GASTRONOMIA 2.0, el sabor

De las pocas cosas que no se pueden hacer por internet es comer, y mucho menos comer con placer. Por mucho que los técnicos nos mantengamos firmes en destacar la importancia del etiquetado, las encuestas son claras y sabemos que los tres aspectos que condicionan el consumo son el precio, el tiempo y el sabor, sin embargo, lo que no se conoce nunca se valora y la información , por ello, es fundamental.
Estamos en agosto, el mes de las fiestas de mi pueblo, como el de la mayoría de los pueblos de España, el mes que haciendo honor al santo, nos dedicamos a tumbarnos a la bartola, como merecido premio a la recogida de la cosecha. Es momento para disfrutar apreciando lo que tenemos cerca, aprovechando la comida como el principal recurso para la comunicación y el placer.
Cambiar las actitudes en la adolescencia puede parecer utópico, a pesar de que es la que marca el resto de la vida, y en alimentación no nos percatamos que tenemos una herramienta ideal en nuestras manos si sabemos hacer llegar nuestra cultura gastronómica mediterránea a la juventud. Es uno de los objetivos que persigue los actos de dinamización comercial de las rutas de tapas que se llevan a cabo en el municipio.
Estemos en el cantábrico o en el atlántico, vayamos de pinchos o de guachinches, esa cultura es milenaria y tiene un prestigio internacional, plenamente reconocido, incluso, o sobre todo, en tierras de nadie donde las fronteras sirvieron para atraer influencias de otros lugares, no en vano mediterráneo significa “entre tierras”.
La gastronomía siempre fue la cara amable y placentera de la alimentación, la nutrición en cambio, ha sufrido incluso la desconfianza que generan los cambios de opiniones motivada por no comentar el balance de los riesgos y los beneficios. Es posible que nutricionalmente hablando sea el momento de recomendar las ensaladas, y decir que sus beneficios compensan en gran medida la posible presencia de los plaguicidas, que la presencia de pescado es fundamental en nuestra dieta a pesar de la posible existencia de mercurio o que la presencia de un buen vaso de vino en la mesa es indiscutible a pesar de ser una bebida hidroalcohólica, pero no lo es gastronómicamente, porque gastronomía debe ser ante todo placer y comunicación con creatividad. Esta creatividad en busca de nuevos sabores la han elevado a la categoría de arte y últimamente incluso al de ciencia con la que se ha venido en llamar GastronomíaMolecular (GM). Se presenta esta nueva rama de la ciencia con un futuro prometedor si entre sus hallazgos se encuentra una solución para la saciedad o sirva para aunar lo saludable con lo placentero.
Uno de los factores que más están incidiendo en la obesidad es el aumento del número de comidas que se hacen fuera del hogar. La GM nos podría ayudar en ese sentido porque no existe ninguna evidencia que nos diga que una alta palatabilidad conduzca a un mayor consumo, por el contrario, parecería más lógico, que nuestro nivel de saciedad se alcanzase antes con un alimento que nos gustase más. Otro aspecto con el que podría incidir es con el de su posible artificialidad, que no dejan de ser pura apreciación, como apreciación también es que el chocolate sea un producto natural, cuando es altamente procesado y por el contrario el E621, el glutamato monosódico sea artificial cuando lo tiene de forma natural el jamón ibérico, uno de los cuatro manjares reconocidos a nivel internacional, junto con el caviar, latrufa y el foie.




miércoles, 8 de agosto de 2012

HELENA, nombre mítico para un proyecto audaz

Poco podrían saber nuestros abuelos de la causas del por qué las fiebres puerperales elevaban tanto el riesgo de los partos, al no saber que eran los propios médicos los que transmitían la infección a través de sus manos. Como poco sabrían también nuestros padres del riesgo que sufrían los médicos al trabajar con los rayos X al desconocerse el alcance de los mismos. Poco sabrían también nuestros padres de los riesgos del consumo del tabaco, que ya venía consumiéndose durante 500 años, y todavía hoy en día se pone en entredicho las medidas legislativas que se publican para reducir su consumo. Sin embargo, nuestros abuelos bien pudieron haberse percatado de la “alerta temprana” que suponía observar que tenían menos riegos los partos que se asistían en la propia vivienda que los que se llevaban a cabo en los centros sanitarios. Si algo diferencia esta nueva generación, además de ser la mejor “preparada”, es ser la mejor informada, ya que tiene toda la que quieran en la cabecera de su cama a golpe de click.

A la administración se nos achaca el elevado grado de conservadurismo de nuestras decisiones, pues bien, es la autoridad sanitaria europea la que está informando de la cautela que debemos tener ante las modificaciones del medio ambiente que hemos llevado a cabo las generaciones precedentes y cuales son las alertas que deberíamos tener presente.

En la actualidad existen diversos proyectos de investigación que se están haciendo eco de la ingente cantidad de información científica que está surgiendo sobre la alimentación y el medio ambiente, y es esta información la que debe llegar a nuestros hijos. Estos proyectos también pretenden suplir el defecto de información que tenemos con respecto a determinados sectores de la población entre los que están las embarazadas, los lactantes, la infancia y la adolescencia . Con recurrir a los prospectos de los medicamentos tenemos para comprobarlo.

La gran epidemia del siglo XXI es la obesidad y la solemos asociar a problemas de los adultos cuando es un problema que se genera desde el mismo momento de la gestación, de tal forma que la obesidad infantil se asocia a una posterior obesidad en el adulto.

Tenemos la falsa creencia de que la naturaleza es enorme y capaz de autodepurar la ingente cantidad de productos sintetizados por el simple efecto de la dilución, olvidando que los seres vivos somos auténticos bioacumuladores de contaminantes concentrándolo a lo largo de la cadena trófica en donde el hombre es el gran depredador. Esta capacidad de bioacumulación se produce en mayor medida en los niños, por el poco desarrollo de sus órganos detoxificadores y por la mayor correlación entre el alimento ingerido y el peso. Gran parte de esta contaminación se acumula en nuestro tejido graso y se excreta por diversa vías como la leche materna, luego el proceso de bioacumulación del gran depredador comienza desde la más tierna infancia.



¿Acaso sabemos cual es el efecto de esta bioacumulación?



El desconocimiento que tenemos en muchos aspectos es asombroso, hoy en día se está redefiniendo el concepto que tenemos de la obesidad y se le asocia a procesos inflamatorios como también lo está siendo el cáncer, por eso cuando decimos que la obesidad es factor de riesgo para la diabetes, en realidad no sabemos, a ciencia cierta, qué es causa y qué consecuencia, y esta es la maravilla de la ciencia que a cada ventana que abres se te amplía el horizonte. Por todo ello nuestra juventud debe tener presente este mar de dudas y considerar apropiadamente la problemática de la obesidad, comiendo menos, haciendo más ejercicio y aplicando el principio de cautela.

La ausencia de información en la adolescencia está siendo compensada con el proyecto HELENA (Healthy LiveStyle in Europe by Nutrition in Adolescence), un proyecto europeo que pretende ser un referente en la promoción de salud de la juventud mediante el ejercicio y la nutrición. Sus resultados esperemos que den luz a este sector de la población que como su nombre indica lo que le caracteriza es el cambio, cambios físicos y hormonales, que en líneas generales requerirá mayor aporte energético y de nutrientes implicados en el crecimiento tisular (nitrógeno, hierro y calcio). Especial mención requieren las vitaminas B6 (piridoxina) y los folatos, implicados en la síntesis de proteinas y de DNA respectivamente.

En líneas generales se recomienda comer la mayor variedad posible de alimentos, guardar un equilibrio entre lo que se come y la actividad física, elegir una dieta abundante en cereales, verduras y frutas, pobre en grasa saturada y sal y que proporcione suficiente calcio y hierro para satisfacer los requerimientos de un organismo en crecimiento.

Sí, tenemos la juventud mejor preparada y la más informada, pero en nutrición está muy poco motivada, sobre todo, por la presión que ejerce el grupo. El mensaje que se le debe transmitir, por tanto, es lo mejor que saben hacer, que sean diferentes y curiosos, ¡SU DESTINO ESTA EN SUS MANOS¡.


miércoles, 18 de julio de 2012

PREBIOTICOS, la fibra y la información nutricional

La década pasada fue las del avance en las comunicaciones, la de internet, los grandes avances de la década actual serán los de la biotecnología, y todo lo que lleve el prefijo “bio” llevará envuelto el símil de vital, avance, moderno y así será reconocido por el consumidor. Pero la realidad es que al ser humano nos cuesta adaptarnos a los cambios y el que nos hablen de modificaciones genéticas o cultivos bacterianos, por ejemplo, nos suena ahora tan mal, como en su día les pudo haber sonado a aquellos que le sustituyeron la luz del candil por el del filamento incandescente de la bombilla.

Los términos prebióticos y probióticos, y últimamente la conjunción de ambos, los simbióticos, inducen al error de similitud de los términos cuando, a nivel molecular, muy poco tienen que ver el uno con el otro. La variabilidad en la investigación de los probióticos está inducida por la esperada con cualquier ser vivo, mientras que la de los prebióticos podría parecer de conclusiones más sencillas al tratarse de sustancias inertes. No en vano ya en 1984, Tanock se atrevió a escribir “todos los investigadores que intenten estudiar la flora normal del tracto gastrointestinal se horrorizarán, más pronto o más tarde, por la complejidad del ecosistema que contiene unas 400 especies de bacterias las mayoría de las cuales son muy difíciles de trabajar en condiciones de laboratorio”. A esto hay que añadir que la extrapolación de conclusiones de animales a humanos, en esta ocasión no se puede llevar a efecto toda vez que las floras bacterianas son distintas.

El problema le surge al consumidor al presentarse ambas sustancias comercializadas en productos similares. Mientras los efectos claves del Lactobacillus Plantarum, en el caso de los probióticos, consisten en su capacidad para modificar la respuesta inmune, bien sea por la producción de citoquinas o por la modificación de los peptidoglicanos o ácidos teicoicos de su pared celular. En el caso de los prebióticos su efecto parece ser debido al impedimento de la formación de miscelas con las grasas, con lo cual reduce los niveles de colesterol absorbibles, así como, el entorpecimiento de la circulación enteropática y con ella la dificultad también de su absorción.

Mientras la EFSA ha manifestado que no hay suficiente evidencia científica, o éstas son muy variables para la primera, en cambio, si se ha mantenido desde hace tiempo con respecto a la segunda, es decir, a la capacidad anticolesterolémica de la fibra. Lo cual no debe de confundirnos con otras sustancias que también han sido aceptadas por la EFSA como anticolesterolémicos, desde incluso antes, como son los fitoesteroles y fitoestanoles, los cuales deben su acción a la similitud estructural con el colesterol, que gracias ella compite con él en su absorción . Estas sustancias se encuentran de forma natural también en las frutas y verduras pero a unas concentraciones inferiores a las requeridas para ejercer el efecto hipocolesterolemiante. Surgiendo entonces una pregunta



¿son completamente seguras las altas concentraciones de fitoesteroles utilizadas en ciertos alimentos?



Los productos que normalmente están en las estanterías de los supermercados pueden multiplicar entre 5 y 10 veces las concentraciones normales de consumo de los fitoesteroles y aunque no se han demostrado efectos tóxicos, sí que se recomiendan que sólo se consuman cuando requieran bajar los niveles de colesterol, no recomendándose en embarazadas, lactantes, ni en menores de 5 años.



Como se puede observar sacar conclusiones nutricionales y por tanto proceder a recomendaciones dietéticas inamovibles no resulta tarea fácil, entre otros motivos porque nunca nos alimentamos de nutrientes aislados. Para la fibra,por ejemplo, que como tal aparece reseñada en el etiquetado nutricional no hay ni tan siquiera una única definición estandarizada y la clasificación comúnmente aceptada entre soluble e insoluble carece de mucha lógica fisiológica puesto que esta solubilidad depende en gran medida del pH. Para la OMS son aquellos polisacáridos que se encuentran en las paredes celulares de las plantas recomendándose una cantidad diaria de 14 g por cada 1000 calorías, si lo que se persigue es su beneficio cardiovascular, es decir entre 20 y 30 gramos diarios. Si lo que se persigue es su beneficio digestivo la cantidad recomendada es menor. Aún así la ingesta habitual está muy por debajo de lo recomendado, casi la mitad. Hay estudios que nos dicen que el aumento de 10 g de fibra al día reducen el riesgo cardiovascular en un 14%, pero de igual forma otros dicen que ese efecto se debe a los fitoquímicos, como el salicílico, que acompañan a las fibras de las frutas y verduras, y refinar, por ejemplo los cereales puede reducir entre 200 y 300 veces la presencia de estos fitoquímicos.

Con todo, los principales beneficios de la fibra son las mejoras digestivas y la reducción de la incidencia del cáncer de colon.



¿Cabría esperar efectos secundarios por una excesiva ingesta de fibra como ocurre con los fitoesteroles?



Si no existen patologías asociadas, no parece tener efectos secundarios, con la excepción de la presencia de fitatos que precipitan y reducen la absorción de minerales, lo cual la podemos contrarrestar mediante fermentación al producir los microorganismos la enzima fitasa que inactiva la acción de los fitatos.

Como se puede comprobar las situaciones son complejas y esta complejidad es la que puede ser mal utilizada en las campañas de marketing, lo que requiere, en el caso de los probióticos, una mejor información al consumidor, teniendo presente que aunque la investigación tiene por finalidad mejorar el conocimiento sobre el papel de los microorganismos en nuestra salud, se tienen que realizar todavía muchos estudios para estar seguros de sus beneficios.

miércoles, 11 de julio de 2012

LA SAL COMÚN, … y los plátanos

Aunque existe mucho debate sobre el tema, la realidad es que los dos productos que a lo largo de la historia han dado palatabilidad a los alimentos, el azúcar y la sal, están estrechamente relacionados con las grandes patologías del momento, la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.

La sal se ha utilizado desde tiempo inmemorial para la conservación de los alimentos (y en menor medida el azúcar), basándose en la capacidad que tiene de retener el agua necesaria para la vida de los microorganismos. La sal es cloruro sódico y esta combinación de iones cloro y sodio es la que le da el sabor salado. Tanto los iones cloro como el sodio y el potasio son fundamentales para la vida, pero como todo, su exceso no está exento de problemas. Está científicamente demostrado que el exceso de sodio provoca hipertensión arterial (HTA) que a su vez es el primer factor de riesgo de las enfermedades cardiovasculares (ECV) responsable del 49% de las muertes. Actúa tanto a nivel periférico sobre los vasos sanguíneos como sobre el sistema nervioso símpático pero con el permiso del riñón que en definitiva es el que le excreta en mayor o menor medida del organismo. Si tenemos un riñón vago requerimos de mayor tensión sanguínea (HTA) para excretar la misma cantidad de sodio, es decir no todos respondemos de igual forma a los niveles elevados de sodio y el que tengamos un tipo u otro de riñón no está claro pero se cree que se decide a nivel intrauterino con un fuerte componente genético. De hecho parece demostrado que en la situación de que la madre gestante tenga poco aporte de calcio durante el desarrollo del feto es suficiente para generar HTA de adulto, lo cual estaría en concordancia con la observación que siempre se ha hecho de que las aguas duras ejercen un efecto protector cardiovascular. Las restricciones de sodio, por tanto, no son iguales para todo el mundo siendo fundamental en los hipertensos obesos y con síndrome metabólico, sobre todo en los de mayor edad

El sodio no sólo está en la sal común, también se encuentra en multitud de aditivos, pero sólo el aporte de la sal es en la actualidad 10 veces superior al valor óptimo de consumo y 2 veces al máximo recomendado (5 gr), por eso ocupa un lugar destacado en el etiquetado. En cualquier caso, son los alimentos procesados y su tratamiento culinario la evidente fuente del sodio (90%) y la comunidad científica considera fundamental conseguir reducir un tercio el consumo del mismo, debiendo transmitir que el organismo puede tardar de dos a tres meses en adaptarse a esta reducción

El potasio ejerce un efecto complementario al sodio, provocando hipotensión, siendo esencial el equilibrio entre uno y otro. Algunos consideran incluso más importante el aumento del potasio en la dieta que la disminución del sodio para reducir la HTA. Las dietas ricas en potasio favorecen la menor producción de oxidantes que destruyen a vasodilatadores como el oxido nítrico, fundamental para la relajación vascular y su efecto hipotensor. Esto es uno de los aspectos destacados en las dietas DASH (Enfoques Dietéticos para Prevenir la Hipertensión, en sus siglas en inglés) que hacen especial énfasis en los alimentos poco procesados como frutas y verduras de los cuales el plátano es un especial valedor.

jueves, 28 de junio de 2012

AZUCARES, ¿somos lo que comemos?

Si lo somos, no lo sabemos, porque las estadísticas son reveladoras en el sentido de demostrar el desconocimiento de la población sobre lo que comen, y de comprender, por ejemplo, el desglose que se hace en el etiquetado del azúcar como parte integrante del grupo de los hidratos de carbono.

Fisiológicamente seguimos siendo muy similares al hombre de las cavernas y , en cambio, las modificaciones nutricionales, derivadas de los cambios poblacionales han sido dramáticos. Nuestra mayor esperanza de vida, no es motivada por nuestro mejor acceso a la alimentación, sino a los avances tecnológicos, sobre todo los médicos, que, entre otros aspectos, ha permitido controlar las enfermedades infecciosas. Esta situación ha motivado de igual forma el auge de las enfermedades de carácter no transmisible en las que la nutrición tiene mucho que decir.

Los estudios revelan que existe una relación constante entre la dieta poco saludable y la aparición de enfermedades crónicas no infecciosas como las cardiovasculares, diabetes, diversos tipos de cáncer, caries dental o enfermedades osteo-articulares, lo que se agudiza con el envejecimiento.


La obesidad es el gran problema actual y la teoría evolutiva del “genotipo ahorrador” nos explica que, si bien, una mayor eficiencia en la utilización de los alimentos daba a nuestros antepasados una ventaja para sobrevivir, esto en épocas de bonanza se traduce en una mayor susceptibilidad a la obesidad y la diabetes, lo que se agrava con el aumento en el consumo de carbohidratos y grasas saturadas que ha acompañado a la evolución de nuestra alimentación tras la revolución industrial, sobre todo en países en vías de desarrollo. Este aumento en el consumo de hidratos de carbono en general, y azúcares en particular, ha sido una tónica en los cambios poblacionales de zonas rurales hacia las urbanas, aunque en los países desarrollados se haya estabilizado por el mayor consumo de los edulcorantes.

Aunque existen más de 300 teorías diferentes sobre el envejecimiento, en las que 25% responsabilizan a los genes y un 75% a factores ambientales, la que más impera es la del desequilibrio entre los oxidantes y antioxidantes. Aunque la oxidación es una proceso fundamental para la obtención de energía no deja de crear residuos en forma de radicales libres, muy reactivos, que afectan a proteínas, lípidos y ADN. Los sistemas que más se ven afectados son los relacionados con el equilibrio homeostático, los sistemas inmunológico, nervioso y endocrino. A medida pasan los años, este equilibrio se ve alterado y envejecemos, con la aparición de las lógicas enfermedades. En definitiva “envejecemos porque nos oxidamos”, y la glucosa es el combustible por excelencia y el único que llega al cerebro, por tanto íntimamente relacionado con las teorías oxidativas e inmunológicas que mejor explican el envejecimiento. En esto es en lo que se basa el éxito de la dietas equilibradas, pero con restricciones calóricas, empleadas en la vejez.

jueves, 7 de junio de 2012

LOS PROBIOTICOS, seres vivos

Hace unas semanas se aprobó un Reglamento que empieza a regular la publicidad de los alimentos funcionales, aquellos a los que se le añaden sustancias para conferirles un valor nutricional adicional. Uno de los que más han sido comentados, por su publicidad mediática, es al de los prebióticos y probióticos. Mientras los primeros son sustancias poliméricas inertes y no digeribles (la fibra), los segundos se tratan de microorganismos vivos que podrían utilizar a los anteriores como sustrato alimenticio. La controversia se ha suscitado al prohibir la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) que determinados alimentos puedan promocionarse alegando una ventajas nutricionales no suficientemente documentadas, lo que está estrechamente vinculado con el proyecto europeo “FLABEL” que pretende elaborar un marco regulador en la publicidad de las alegaciones en salud y conseguir que esa información llegue de forma eficaz al consumidor. Pero ¿qué son los probióticos?

Aunque nuestro intestino es estéril en el momento del nacimiento, no transcurre mucho tiempo para que el mismo se colonice con más de un billón de microorganismos de más de 1.000 tipos bacterianos diferentes. Es evidente que llegar a conclusiones irrefutables de beneficios concretos para la salud no puede ser tarea fácil, pero sí existen ya muchos trabajos que nos van orientando sobre los posibles beneficios para la salud ya que es campo continuo de investigación.

Los primeros colonizadores del intestino son microorganismos que son capaces de fermentar sustratos como almidones o fibras solubles en condiciones de ausencia de oxigeno sobre todo en el colon. También pueden alimentarse de proteínas y aminoácidos, así como de productos intermediarios derivados de la lisis o exudados de otros microorganismos. Estos microorganismo colonizadores pueden ser beneficiosos o perjudiciales y lo que se pretende con la ingestión probióticos es aumentar la presencia de microorganismos vivos beneficiosos permitiendo su desarrollo con el sustrato adecuado prebiótico, teniendo en cuenta la multitud de factores cambiantes a tener en cuenta.

Un buen probiótico no puede ser patógeno ni tóxico, debe mantener la viabilidad durante el almacenamiento, debe de poder vivir y metabolizar en el intestino, debe tener un número eficaz de células, debe de ser apetecible para el consumidor. Por su parte el prebiótico debe ser selectivamente fermentado, de tal forma que produzca el metabolito beneficioso requerido, influyendo en él aspectos como la acidez gástrica, su capacidad para estimular el crecimiento bacteriano, la hidrólisis enzimática, la absorción intestinal, etc. Con todo, existen multitud de trabajos que dan continuamente resultados en relación a sus beneficios pero hace falta establecer la relación causa efecto con las diferentes variantes de pH, potencial redox, adhesión y competitividad bacteriana, edad y salud del individuo, etc. En definitiva, no es nada fácil, pero sí muy esperanzador en afecciones como la inflamación intestinal crónica, diarrea, estreñimiento,vaginitis, síndrome del intestino irritable, la dermatitis atópica, la sepsis, las alergias alimentarias o enfermedad hepática. Lo que no se debe de hacer es la generalización de los resultados porque cada individuo y cada cepa son  y actúan de forma diferente.

miércoles, 23 de mayo de 2012

LA VEJEZ, condicionantes nutricionales

Cada vez es mayor la población que supera los 65 años y esta población quiere y necesita sentirse útil. Se escucha con insistencia la necesidad de educar desde los colegios la alimentación de nuestros menores, nos repiten que la obesidad es la gran epidemia del siglo XXI y la importancia que tiene establecerse un plan dietético para los jóvenes y la mediana edad, pero es ahora cuando se empieza a dejarse oír la problemática de la desnutrición de nuestros mayores. Se hace necesario conocer y concienciarse de su situación para solidarizarnos con una problemática que, con suerte, más tarde o más temprano nos tocará a todos.

Nuestro concepto amplio mediterráneo de familia en la que conviven las tres generaciones nos debe hacer más aptos para poder concienciarnos de esta realidad y la dieta mediterránea, entendida en su sentido más amplio es fundamental.

Los alimentos “convocan”, además de nutrirnos, facilitando la comunicación y los lazos entre individuos, colectivos y culturas. Los alimentos se utilizan en la simbología religiosa, el olivo y el laurel se utilizan como símbolos de gloria, la Biblia y el Corán utilizan los alimentos como símbolos de riqueza, “fluía como el agua el vino”, “el trigo era más abundantes en las terrazas de la montaña que la arena al borde del mar”. En la mesa no sólo se come sino que se está y se disfruta. Por ello el fin de la dieta no es solo nutricional, sino que los alimentos son salud y placer, y su oferta  debe ser placentera, atractiva y sobre todo permisiva a unos condicionantes fisiológicos propios del envejecimiento.


El segmento poblacional de los mayores es tan heterogéneo o más que cualquier otro. Sin embargo, existen unas peculiaridades generales que con frecuencia se dan y que se tienen que tener en cuenta en su nutrición.

Las patologías asociadas son frecuentes y la polimedicación por tanto, también, con los efectos secundarios y las interacciones medicamento-alimento.

Su metabolismo basal, o sea su gasto energético vital, disminuye entre un 20 y un 30% debido a la disminución de su masa muscular que junto con la reducción de ingesta de proteínas le confiere un balance proteico negativo.

El metabolismo de los hidratos de carbono, se encuentra alterado con una reducción de la lactasa y por tanto con una intolerancia a la lactosa.

Se tiene una menor capacidad de la reposición del calcio, lo que se agrava con la menor exposición al sol y su influencia en la vitamina D.

Las alteraciones neurológicas con el deterioro cognitivo y los problemas de deglución son frecuentes.

Los problemas de masticación y la falta de piezas dentales afecta desde los primeros momentos a la digestión.

Cambios en el tracto intestinal y otros órganos afecta en gran medida a la digestión y absorción de los nutrientes

La falta de apetito o anorexia es debido a la reducción de las papilas gustativas, la atrofia de la lengua y la degeneración del nervio olfativo lo que conlleva pérdida de gusto y olfato.

Pero, con todo, tiene especial relevancia los hábitos y las ideas preconcebidas que en estas edades son muy difíciles de cambiar. El hecho de que determinados alimentos como las carnes se asociase a riqueza y por tanto “caros”, mientras que otros como las legumbres o el pan negro, se asocie a situaciones de pobreza, o el hecho de que se restrinjan los platos a las recetas de origen que pueden transformar la dieta en una dieta monótona con bajo valor nutritivo, son las principales barreras a afrontar. De ahí la gran importancia de ser imaginativos y aportar una alimentación atrayente en la cual debe aportar un valor añadido nuestra dieta mediterránea, que para la mayoría de los mayores se acerca más a la suya que a la nuestra.

Los hábitos nutricionales se adquieren en la infancia, cobrando una especial relevancia el papel educativo que pueden ejercer estos mayores en sus nietos, en una problemática grave como es la obesidad infantil, ya que según datos de la OMS 43 millones de niños menores de 5 años tienen sobrepeso estando España a la cabeza de Europa en obesidad infantil. Según el reciente estudio ALADINO (Alimentación. Actividad física, Desarrollo Infantil y Obesidad), cerca de la mitad (44,5%) de los niños con edades comprendidas entre 4 y 11 años, padece exceso de peso dándose con más frecuencia en niños que no desayunan y, curiosamente, que comen en casa.

viernes, 27 de abril de 2012

ANTIOXIDANTES, también en la vejez

Si tenemos en cuenta que los primeros de la generación del “Baby Boom” están cumpliendo los 65 años, que son éstos los grandes consumidores de los servicios de salud y teniendo presente la crisis económica por la que estamos atravesando, se puede entender la importancia de resaltar aquellos aspectos que, incidiendo en sus hábitos de vida puedan mejorar su salud, tales como  la alimentación o la actividad física.

En este sector de la población se da la paradoja que lo que se consideró antes de los años 60 como una alimentación pobre que caracterizó una generación en gran medida desnutrida, la mediterránea, ahora es Patrimonio Intangible de la UNESCO y referente internacional de modelo alimentario a seguir. La desafortunada elección de la gran oferta alimentaria de la que disfrutamos hoy en día, junto con la comida rápida y la falta de ejercicio son los principales hábitos que se deben de abandonar, retomando una dieta mediterránea y otros hábitos de consumo que no le son nada ajenos.

La dieta mediterránea entendida como una “actitud” pasa por reconocer la importancia de nuestro comportamiento social ante la comida, consumir glúcidos complejos (pan, pasta, legumbres), grasas vegetales monoinsaturadas (aceite de oliva), abundante uso de pescado (pescado graso o azul) y sobre todo un alto contenido de frutas y verduras que nos va reportar los antioxidantes necesarios para reducir la prevalencia del síndrome metabólico y el riesgo vascular asociado. La fruta fresca nos reporta además fibra, minerales y vitaminas, de tal forma que hoy en día se reconoce la importancia del consumo de la fruta y la verdura para conseguir una dieta sana y equilibrada.

Aunque los efectos beneficiosos de las frutas y verduras, no se debe sólo a un compuesto, sino al efecto sinérgico de todos ellos, las últimas investigaciones se han centrado en el papel de los compuestos bioactivos, llamados fitoquímicos que contribuyen a prevenir la enfermedad y mejorar la calidad de vida de la población. Entre ellos destacan los carotenoides como el licopeno (previene el cáncer de próstata) o la luteina (previene las cataratas y otros proceso degenerativos oculares), esteroides como los fitoesteroles (previenen la absorción de colesterol), los tocoferoles, con acción antioxidante, los compuestos fenólicos, como los flavonoides, estilbenos y taninos con acción fitoestrogénica y los compuestos azufrados. La mayoría de estos compuestos tienen actividad antioxidante y por tanto son capaces de contrarrestar el estrés oxidativo de los radicales libres a los tejidos del organismo y otras biomoléculas (como el material genético y la lipoproteínas de membrana y plasmáticas) lo que desencadena el envejecimiento celular y la aparición de enfermedades cardiovasculares, cáncer, cataratas y otros desordenes neurológicos como el Alzheimer.

Los últimos hallazgos sobre las frutas que tienen un color acentuado como las bayas, las fresas o las uvas nos vienen a indicar que pueden ejercer un efecto protector sobre esta enfermedad a través de varias vías diferentes, mediante el papel protector de los antioxidantes y modificando la forma que tienen de comunicarse la neuronas entre sí, lo que modifica el efecto inflamatorio y el estrés que el mismo ejerce sobre las neuronas.

Los resultados de los últimos estudios son interesantes en el sentido que parecen indicar que la alimentación no solo puede retrasar la aparición de enfermedades como el Alzheimer sino incluso revertir sus consecuencias.

miércoles, 4 de abril de 2012

ENVEJECIENDO EN EL SUR

El envejecimiento es el gran reto de este siglo, se estima que en 50 años la población mundial mayor de 60 años se triplicará pasando de 600 millones a 2000 millones, pero no cabe la menor duda de que es una aspiración universal, y según la Organización Mundial de la Salud es un privilegio y un logro de la humanidad.
En Europa, los datos que nos aporta el Panorama de la Salud en 2010 de la OCDE, establece que para el 2030 la población de más de 64 años será de un 40%, mientras que en España el Instituto Nacional de Estadística estima que en 40 años, la población mayor de 64 años se duplique pasando a ser el 30% de la población. Todo esto conlleva a que la esperanza de vida haya aumentado desde 1980 en 6 años situándose en los 78 años y la píramide poblacional se esté invirtiendo ya que la población de 65 años supera a los de 15.
Además de aumentar la esperaza de vida, ha aumentado el deseo que ésta sea de mejor calidad, manteniendo una buena salud, funcionalidad e independencia.
Si bien la longevidad tiene un fuerte componente genético, un adecuado estilo de vida lo puede fácilmente alargar. Este adecuado estilo de vida debe estar sustentado en cuatro pilares, una adecuada nutrición, una actividad física apropiada, evitar los hábitos nocivos (tabaco, alcohol, falta de sueño, etc.) y sobre todo una “buena actitud ante la vida”.
De los diferentes factores que inciden en la longevidad, la nutrición y la dieta son de los que más nos afectan. A medida que nos hacemos mayores comemos menos, se reduce nuestro apetito (anorexia) y las enfermedades inciden negativamente en una buena nutrición. De hecho, si bien en los países en vía de desarrollo los problemas de nutrición inciden más en la infancia, en los países desarrollados la malnutrición, tanto por exceso como por defecto, se observa más en las personas mayores. Tanto en un caso como en el otro la dieta mediterránea, se adapta en muchos aspectos a estas necesidades, porque si bien es cierto que en la desnutrición se necesita hacer una adaptación de la dieta, la dieta mediterránea no deja de ser más una actitud ante la alimentación que una dieta en sí misma. La dieta mediterránea nos permite balancear los aportes energéticos, fundamental en la obesidad, y convenientemente suplementada es ideal para combatir la anorexia de los mayores, ya que el salir al mercado paseando al sol, cocinar lo que les gusta y variar la dieta saludablemente forma parte de la misma.
El hacer ejercicio físico, inclusive con pesas, en personas con 80 o 90 años, si se acompaña con una buena dieta es capaz de fortalecer los huesos y generar masa muscular de igual forma que en una persona más joven.
Es fundamental la motivación del mayor a la hora de proceder a su alimentación, y por ello se deben de proteger los sabores tradicionales y tener en cuenta otros aspectos como la presentación, la textura o el aroma que consiguen un mayor acercamiento a una dieta variada y saludable.
En definitiva en el mayor se deben de conjugar dos aspectos, el puramente nutricional y el gastronómico de tal forma que se consiga acercarlo al mercado y a la cocina.

viernes, 21 de octubre de 2011

EL CALCIO Y LA VITAMINA D




La osteoporosis es una de las enfermedades más prevalentes relacionadas con la edad y caracterizada por una pérdida de masa y una fragilidad estructural de los huesos que los hace propensos a su fractura. El calcio y la vitamina D se constituyen como nutrientes básicos en su tratamiento y en general en el mantenimiento de la salud de los huesos de la población. Si bien, más del 50% de los requerimientos del calcio son obtenidos a través de los derivados lácteos, la aportación de otras fuentes, como la del agua de consumo público, también deben ser consideradas.
El 99% del calcio de nuestro organismo se encuentra en nuestros huesos actuando de reserva de un ión con una función reguladora de vital importancia para el organismo. El calcio es necesario para la movilidad de los músculos, para la transmisión de los impulsos nerviosos, para la circulación sanguínea y para la liberación de hormonas y enzimas. Un aporte adicional de calcio en nuestra dieta aumenta la densidad ósea durante el crecimiento, reduce las posibilidad de perdida ósea al final de ella y la posibilidad de fractura.
En la actualidad se encuentra bajo investigación el valor nutricional del agua porque, a pesar de que en sus composición estos nutrientes están en baja concentración, también se tiene que considerar otros aspectos como son la biodisponibilidad de los mismos.
El origen volcánico de las islas condicionan unos acuíferos fuertemente ionizados. Si por exceso de algunos de sus componentes como el fluoruro se requiere proceder a su desionización, también se debe tener presente el efecto protector de otros iones como son el calcio o el magnesio. El efecto cardioprotector de la dureza del agua está respaldada epidemiológicamente y se cree que la resistencia a la insulina en la diabetes tipo 2 puede estar mediatizada por bajos niveles de calcio a través de las fluctuaciones de las hormonas que lo regulan. Por otro lado, el organismo está protegido frente a los excesos de calcio en la dieta ya que éstos se eliminan a través de la orina y el mayor riesgo de cálculos renales de oxalato cálcico que pudieran producirse parecen que no están asociados a la dieta sino a otros aportes adicionales.
La vitamina D, en su forma activa, es necesaria para la absorción del calcio. También se requiere para la movilidad muscular, para la transmisión del impulso nervioso y tiene efectos sobre el sistema inmunitario. Si bien el organismo es capaz de sintetizarla en la piel a partir de un precursor y la actuación de la luz solar, las últimas investigaciones a nivel europeo han detectado un déficit de la misma. Los conocimientos en nutrición está en continua evolución, las pieles oscuras producen menos vitamina D por el efecto de filtrado que ejerce la melanina de la piel. Esto podría explicar la menor resistencia inmunológica de las pieles oscuras frente a enfermedades como la tuberculosis, así como el efecto beneficioso de los balnearios de montaña muy utilizados a principios de siglo pasado como tratamiento antituberculoso.

viernes, 14 de octubre de 2011

DESAYUNOS SALUDABLES



En una comunidad como la Canaria, con el mayor índice de diabéticos del país que más diabéticos tiene de toda Europa, noticias fundamentadas, como la benovolencia de los hidratos de carbono en la dieta, deben ser tomadas con agrado, pero también con mucha cautela, ya que las dietas deben ser consideradas en su conjunto, y a fecha de hoy, aún no está establecida cual es la ingesta óptima de carbohidratos (azúcar).
Está demostrado que el acoso publicitario en temas de alimentación al que estamos sometidos, puede ser contrarestado con formación y con la mejora de los hábitos alimenticios, sobre todo a nivel familiar. El ritmo de vida actual nos imposibilita crear el entorno más propicio para la degustación de una de las comidas más importantes del día, el desayuno.
El desayuno nos aporta, sobre todo, la energía necesaria para afrontar el día, y si se conjuga con una cena baja en nutrientes, ocasiona un desequilibrio de los requerimientos calóricos y una concentración de los mismos en el almuerzo. Mantener el aporte calórico de forma homogenea a lo largo del día es fundamental para el mantenimiento del peso, el control de la diabetes y la colesterolemia. Un desayuno mal planificado se constituye como una de las principales causas del desarrollo de la obesidad infantil y de la aparición consecuente de la figura del obeso desnutrido.
Debemos tener presente que si bien el objetivo fundamental de la alimentación es mantener la salud, cualquier dieta que no tenga presente el placer y las tradiciones está condenada al fracaso. El azúcar da palatabilidad al desayuno, y hoy en día sabemos que la sacarosa (azucar de mesa), lejos de ser condenada, se recomienda de forma moderada ya que presenta un Indice Glucemico (IG) intermedio. Es más, las últimas revisiones no pueden demostrar de forma concluyente que las bebidas azucaradas contribuyan de forma significativa al aumento de la obesidad.

viernes, 7 de octubre de 2011

TRABAJO DECENTE

Hoy se celebra el Día Mundial del Trabajo Decente, en una situación económica que bien podríamos considerar el mismo, como aquel que se logra conservar. Se celebra a unos días de la publicación de la Ley 33/2011 General de Salud Pública bajo la premisa de que todas las intervenciones públicas o privadas, tienen en mayor o menor medida repercusiones sobre la salud. Muchas de las acciones que perfilan la salud son competencias de los municipios, estableciendo que su sistema de vigilancia en salud pública debe de velar por el cumplimiento de la misma. Es una Ley basada en los conceptos de promoción de la salud y prevención de la enfermedad y como elemento destacado tiene la creación de la titulación sanitaria de Psicólogo General Sanitario. No en vano, entre el 25% y el 33% de las consultas de atención primaria requieren de su presencia.



El bienestar mental es clave en el estado del individuo y de la sociedad. El desasosiego que está creando la precariedad del trabajo ha ocasionado que en España no haya que esperar hasta al año 2020, según previsiones de la OMS, para que, ya en la actulualidad, la depresión sea la principal causa de discapacidad laboral. Según datos del Instituto Nacional de Estadistica entre el 50% y el 60% de las bajas laborales son debidas a transtornos de ansiedad y depresión, lo que supone un gasto de 25.000 millones de euros, cifra que duplica el gasto público en productos sanitarios.


Dos aspectos van coaligados a la enfermedad mental, el dolor y la edad. Se estima que hasta un 60% de las depresiones cursan con dolor, dolor que a su vez ocasiona depresión. De hecho más de un 50% de las personas con depresiones graves intentan el suicidio consiguiéndolo un 15%.


El envejecimiento de la población está agravando esta situación, convirtiéndose en el principal desafío económico de la UE en política sanitaria. El Alzheimer es una de las principales demencias que afectan hasta el 40% de la población de la tercera edad. Por ello nos congratulamos de la reciente reapertura del Hotel Defín en Bajamar como Centro Especializado en Alzheimer.